¿Sueñan los androides?
ANDROIDES, DOLLY Y LA ETERNIDAD
“Lástima que ella no pueda vivir. Pero, ¿quién vive?”
Es la última frase de la película “Blade Runner” (versión del director Ridley Scott), se la dice un policía a Rick Deckard (Harrison Ford) cuando se va con Rachael (Seand Young), una replicante con fecha de caducidad.
El hombre sabe desde niño que no es inmortal, estamos programados para envejecer y morir, todos llevamos marcados en nuestros genes la fecha de caducidad, aunque la muerte se puede anticipar en caso de accidente o asesinato. Pero es de condición humana que queramos vivir más tiempo ¿Qué pasó con la oveja Dolly? ¿Qué pasará con Injaz, el primer camello clonado en Dubai?
Mucho se ha pensado, publicado y cinematografiado desde Aristóteles a Asimov sobre el tema de la inmortalidad, la clonación y los robots.
Los griegos definían con la misma palabra al hombre y al mortal.
Los replicantes de “Blade Runner” fueron diseñados para superar al hombre en algunos aspectos (fuerza, inteligencia, placer sexual, etc.) pero se fabricaron con una caducidad temporal de 4 años, por aquello de que su creador genético no podía perder el control sobre su obra, esas máquinas que serían capaces de evolucionar y ejercer la supremacía sobre el hombre.
“Blade Runner” está basada en la novela “¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?” de Philip K. Dick, en el oscuro mundo futurista que describe después de la Guerra Mundial Terminal, los androides se revelan contra su creador cuando se dan cuenta que no son humanos y quieren saber su fecha de caducidad e intentar superarla, no quieren morir y se aferran a los recuerdos y sentimientos que les han implantado en su banco de memoria.
Philip K. Dick nos habla de ovejas eléctricas en 1968, la oveja Dolly vivió desde 1996 hasta el 2003.
Dick nos habla del “Luchador Sintético por la Libertad”, un robot humanoide mercenario. Asimov crea las leyes de los robots, la Ley nº 1 es que los robots no pueden dañar al humano.
En nuestro mundo, tan real, ya existen las máquinas inteligentes que son capaces de autodisparar contra toda silueta de hombre armado que puedan distinguir.
La realidad vuelve a superar a la ficción, es el momento de alcanzar compromisos y legislar mundialmente sobre la utilización de estos robots, como se hace con la utilización de armas químicas y atómicas.
Hace ya “muchos” años, me quedé con una idea que un científico comentó en el programa sobre Inteligencia Artificial en “La Clave” de TVE, dijo: “En un futuro no lejano, los ordenadores funcionarán con materia orgánica, con células del Tejido Nervioso (Neuronas y Gliales)”. Pues bien, ese futuro ya está aquí, otra vez en Murcia, resulta que Investigadores del grupo de Diseño Electrónico y Técnicas de Tratamiento de Señal de la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) ha hecho público sus investigaciones con robots que utilizan neuronas de origen humano para controlar el movimiento y, lo más sorprendente, estas neuronas no se programan como se hace con los procesadores de silicio, estas neuronas, como todas, aprenden solas a través de la experiencia.
En las películas de ficción se seguirá tratando la inmortalidad: “la muerte os sienta tan bien”, “Los Inmortales”, etc.
Alguien dijo: “El mejor tiempo es el que te queda por vivir”. Calamaro dice en una canción: “Yo soy un loco que se dio cuenta
que el tiempo es muy poco… a lo mejor resulta mejor así”.
Por eso aprovechemos cada instante para realizar aquello que deseamos, pero sin molestar a nadie. Carpe diem.
Rafael Hortal



RAFERL ME EQUIVOCADO TU TIENENES MI EMAIL SOY PACO SOBRINO DE PEDRO GUERRERO COMO HE DICCHO ANTES ME UNO A LA ARMONIA DE UNA TARDE, CUANDO EN CASTILLITOS SOLO SUENA EL LEVANTE Y NO LA MUERTE.
Gracias, “Armónico”, has captado perfectamente el espíritu de la armonía, la tolerancia y la paz de un paisaje con artillería para el recuerdo, porque el pueblo que no conoce la historia está condenado a repetirla. Un saludo.
Hola Rafa,qué tal la próxima edición ?. Hace tiempo que no hablamos así que no sé cómo van las novedades y eventos. Me gustan muchos los comentarios que escribes, hacen reflexionar y eso me gusta porque deja huella. Te llamo en breve.
Un abrazo